La recuperación digital de Europa tras el COVID19 (Parte II de II)

Siguiendo con la comunicación publicada por la Comisión Europea titulada “El momento de Europa: reparar y prepararse para la siguiente generación”, en la que se abordan una serie de aspectos relacionados con los cambios a los que debe enfrentarse Europa tras la época de pandemia provocada por el COVID19 en todo el mundo, se abordan los siguientes puntos:

 

 

  • La recuperación digital

 

Según se identifica en el documento de la Comisión, serán cuatro los elementos clave que deben llevarnos hacia una recuperación digital, basados en un mayor estímulo de la innovación competitiva y a proporcionar a los usuarios una mayor elección.

 

  • Infraestructura tecnológica

 

En primer lugar, será necesario invertir en más y mejor conectividad. En este sentido, el rápido despliegue de la tecnología 5G tendrá efectos indirectos en toda la sociedad digital y aumentará la autonomía estratégica de Europa.

 

Esto apoyará los esfuerzos invertidos en construir una infraestructura propia, con capacidad para asumir el tráfico y los procesos futuros. Además, deberá proporcionar el ancho de banda necesario para asumir el tráfico de datos e información en sectores como el de la salud, la educación, el transporte, la logística y los medios de comunicación, todos ellos esenciales para poder mantener nuestra competitividad y lograr una rápida recuperación económica.

 

  • Soberanía digital

 

En segundo lugar, necesitaremos una mayor presencia industrial y tecnológica en las partes estratégicas de la cadena de suministro digital.

 

Con este espíritu, las inversiones para la recuperación se canalizarán hacia las capacidades digitales estratégicas, incluidas la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la comunicación segura, la infraestructura de datos y de nubes, las redes 5G y 6G, las supercomputadoras, el sistema cuántico y la cadena de bloques.

 

Esta será una prioridad del Servicio de Recuperación y Resistencia, InvestEU y el Servicio de Inversión Estratégica, quienes diseñarán planes de ayudas que darán prioridad a las inversiones digitales.

 

Se prevé que esto también ayude a salvar la brecha digital de Europa, que se ha hecho aún más evidente durante la crisis.

 

  • Economía de datos

 

En tercer lugar, debemos construir una verdadera economía de datos como motor de la innovación y la creación de empleo.

 

Según se afirma, los datos ofrecen oportunidades para ser explotados y comercializados, siempre dentro de los límites legalmente establecidos en la normativa europea sobre privacidad.

 

Para sacar el máximo provecho de dichos datos, se necesitan espacios europeos comunes en sectores y áreas clave, como son el medio ambiente, la salud, la movilidad y la administración pública.

 

Para ello, la Comisión Europea tiene previsto presentar medidas legislativas dirigidas a ayudar a gestionar un eficaz intercambio de datos entre los Estados miembros y las empresas, eliminar las barreras al comercio digital y hacer más competitiva a Europa.

 

Este planteamiento, a juicio de la Comisión, debería facilitar la creación de espacios de datos comunes y reforzar la gobernanza en cuestiones como la portabilidad de los datos o el acceso a los mismos.

 

Dentro de este escenario, se prevé la aprobación de una Ley de datos, que establecerá las condiciones para un mejor acceso y control de los datos industriales. La Comisión también propondrá poner a disposición del bien común conjuntos de datos gubernamentales de gran valor mediante un acceso más abierto para la investigación, la innovación y las PYMES.

 

  • Empresa 4.0

 

El cuarto elemento es la necesidad de un entorno empresarial más justo, competitivo y sostenible.

 

El confinamiento ha impulsado el comercio electrónico y los modelos de negocio en línea. Esta tendencia sólo seguirá acelerando si conseguimos que más empresas utilicen la tecnología digital para hacer negocios. Sin embargo, el entorno en línea está actualmente dominado por unas pocas plataformas. Su posición – y su mayor acceso a recursos de datos clave – repercute en la capacidad de las empresas europeas más pequeñas para iniciar, ampliar o aprovechar al máximo el Mercado Único.

 

 

  1. La protección y seguridad de la información.

 

Durante esta etapa provocada por el COVID19 hemos sido testigos de un extraordinario aumento de ciberataques, que intentan aprovechar los trastornos causados por la pandemia por motivos criminales o geopolíticos.

 

La mejora de las capacidades digitales de las fuerzas del orden preservará su capacidad de proteger a los ciudadanos de manera eficaz. Y, en este sentido, la digitalización de los sistemas de justicia puede mejorar el acceso a la justicia y el funcionamiento del entorno empresarial.

 

En una nueva estrategia de seguridad cibernética se estudiará la forma de impulsar la cooperación, los conocimientos y la capacidad a nivel de la Unión Europea. También ayudará a Europa a fortalecer sus capacidades industriales y sus asociaciones, y a fomentar la aparición de nuevas empresas.

 

Esto acompañará al examen de la Directiva NIS, sobre la seguridad de las redes y los sistemas de información y a una propuesta de medidas adicionales sobre la protección de las infraestructuras críticas.

 

Junto con la labor en curso sobre la seguridad cibernética de la Unión Europea, se prevé que todas estas acciones y medidas incrementen las capacidades de los Estados miembros e impulsen la ciberseguridad europea.

 

En ECIX trabajamos para que todo proceso de digitalización y adopción de nuevas tecnologías cumpla la normativa existente y evite Riesgos innecesarios a las organizaciones. Si quieres saber más acerca de los cambios que vienen desde Europa y las nuevas normativas y requisitos a cumplir no dudes en contactar con nosotros.

 

Francisco Pérez Bes

Partner of Digital Law at Ecix Group

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